Como mujer vasca, europea, blanca y desconectada de su ancestralidad, participar en grupos y movimientos sociales me permite avanzar hacia el horizonte de transformación colectiva en el que creo. Como facilitadora de grupos, he acompañado a proyectos sociales que buscan la coherencia interna y, actualmente, pongo mi energía en aquellos grupos que quieren llevar a la práctica la interseccionalidad y dejar de usarla como un apellido. Así, intento apoyar en la toma de conciencia de nuestra intersección de privilegios para que la pongamos al servicio de la justicia social. Parte de esta labor la realizo como integrante de Meloia Zuritzen, donde trabajamos la interseccionalidad desde el privilegio blanco, organizando actividades formativas y ofreciendo servicios de consultoría y acompañamiento.